Cuando alguna clase de agente externo ataca nuestro organismo, nuestro sistema inmunológico comienza un proceso natural de curación. Esto quiere decir que, distintos tipos de glóbulos blancos se desplazan por el torrente sanguíneo para actuar sobre el lugar afectado. Mientras siga siendo preciso la aportación de glóbulos blancos la inflamación se mantendrá y no remitirá hasta que los efectos de la agresión externa hayan terminado. Si algo fallase durante este proceso de curación la inflamación seguiría existiendo¹‚².

Podemos distinguir, en este sentido, distintos tipos de inflamación²:

  • Inflamación aguda: solo dura unos días, el tiempo que el organismo tarda en acabar con la causa de la inflamación y el problema queda resuelto.
  • Inflamación crónica: cuando el organismo no consigue resolver el problema que origina la inflamación, en un periodo determinado y relativamente corto, esta puede convertirse en crónica, pudiendo alargarse durante meses e incluso años

La inflamación es, en cualquier caso, causa probable de dolor, enrojecimiento, sensación de calor en la zona inflamada y rigidez o pérdida de movilidad¹. Por ello, puede ser bastante molesta, llegando incluso a impedir o dificultar algunas de las actividades diarias más frecuentes, especialmente cuando afecta a zonas articulares.

Cuestiones como el estrés o los hábitos alimenticios pueden tener bastante que ver con la inflamación². Para reducir el riesgo de inflamación articular, más aún en una época del año la que las temperaturas siguen cambiando, estos son los alimentos más y menos recomendables que puedes consumir:

Los mejores alimentos para las articulaciones

Siempre teniendo en cuenta que, debe seguirse una alimentación equilibrada, que aporte todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo; y que los alimentos aquí descritos contienen determinados nutrientes que pueden ayudar a mantenernos sanos, pero no pretenden sustituir ningún tratamiento médico de ninguna patología.

  • Espinacas: poseen altas cantidades de antioxidantes y diversos estudios demuestran la relación entre determinados antioxidantes y la reducción de  la inflamación y su dolor asociado³.
  • Ajo: conforma, junto a otros alimentos también recomendables como las cebollas o los puerros, la familia alliaceae, distinguida por contar en su composición con un elemento llamado disulfuro de dialilo, que ayudaría a una menor destrucción del cartílago ante determinados procesos. Existen estudios realizados en los últimos años que evidencian que el consumo de este tipo de alimentos puede ayudar a personas con artritis y otros problemas articulares⁴.
  • Crucíferas: verduras como el repollo, las coles de Bruselas o el brócoli se caracterizan por pertenecer a esta familia, cuyo compuesto diferencial es el sulforafano, un elemento que puede ayudar a retrasar el daño que ciertos agentes causan en el cartílago.⁴ 
  • Frutas y frutos secos: su consumo, en las cantidades adecuadas, es beneficioso para la salud en muchos sentidos. Pero, en lo que nos ocupa, hay algunos alimentos que pueden retribuirnos ventajas especialmente reseñables. Así, las frutas ricas en vitamina C (fresas, kiwi, piña, melón, naranjas, etc.) son ricas en antioxidantes que pueden ayudar a prevenir el desarrollo de inflamaciones crónicas en articulaciones. Por otra parte, aquellas que posean elementos como la antocianina (arándanos por ejemplo), pueden reducir las sensaciones de dolor o rigidez derivada de la inflamación. En el caso de los frutos secos, algunos (como las nueces) son especialmente recomendables por su alto valor nutricional proveniente del calcio, magnesio, vitamina E, Omega 3 y otras proteínas que ayudan a reforzar el sistema inmunológico y que pueden tener también influencia sobre la presión causada por el estrés³‚⁴‚⁵.
  • Algunas especias como la cúrcuma o el azafrán son también particularmente útiles a este respecto. La cúrcuma, por su parte, es una de las especias más investigadas por los científicos en relación a sus propiedades antiinflamatorias, ya que se considera que la curcumina tiene efectos positivos  en enfermedades articulares inflamatorias crónicas. Con ese fin ha venido siendo utilizada tradicionalmente también en algunos tipos de medicina como la ayurvédica⁴. En cuanto al azafrán, diversos estudios demuestran que la crocina (uno de sus elementos más característicos) tiene efectos tanto antiinflamatorios como antioxidantes y antiproliferativos³.
  • Pescado azul: este tipo de peces entre los que podemos contar algunas especies como la trucha, el bonito, el atún o el salmón, son muy ricos en omega 3, unos ácidos grasos que resultan muy beneficiosos para cuestiones relacionadas con la inflamación de articulaciones. El omega 3 no solo posee cualidades antiinflamatorias, sino que además puede ser útil para contribuir a reducir el dolor³.

Los alimentos que debes evitar

Hay, sin embargo, otros tipos de alimentos que pueden producir el efecto contrario, contribuyendo a agravar los problemas inflamatorios o las sensaciones derivadas de los mismos. 

Alimentos procesados y refinados. En general, encontramos que son particularmente altos en grasas saturadas y trans. Estas se caracterizan, en la materia que nos importa, porque no solo resultan en un aumento de peso (ya de por sí negativo para las articulaciones), sino que tienen, per se, un efecto proinflamatorio. Igualmente ocurre con los azúcares refinados de los productos industriales como bollería, refrescos el propio azúcar blanco².

Para ayudar a reducir el dolor ante los problemas de articulaciones, es aconsejable practicar ejercicio diariamente, en dosis pautadas y moderadas, así como andar o aplicar contrastes de temperatura en la zona afectada. 

Por otra parte, para mantener una correcta nutrición articular, se puede añadir a nuestra dieta la ingesta de complementos alimenticios como Vitanatur Articulaciones.

Vitanatur Articulaciones

La fórmula de Vitanatur Articulaciones ayuda a mantener  el bienestar de nuestros huesos y articulaciones, ya que contiene ingredientes que intervienen en la formación del tejido conectivo* y que poseen acción antioxidante*.⁵

*La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos. El cobre contribuye al mantenimiento del tejido conectivo en condiciones normales. El manganeso contribuye a la formación normal del tejido conectivo. Las vitaminas C y E contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo⁶.

¹ http://espanol.arthritis.org/espanol/la-artritis/preguntas-frecuentes/pf-inflamacion/

² https://www.elmundo.es/vida-sana/bienestar/2019/09/30/5d88e589fdddff606b8b4664.html

³ https://www.alimente.elconfidencial.com/nutricion/2019-07-24/la-lista-de-los-alimentos-antiinflamatorios_2139683/

⁴ http://espanol.arthritis.org/espanol/ejercicio/dieta-nutricion/alimentos-antiinflamatorios/

http://www.fundacionarticular.org/es/patologias/artrosis/pueden-ciertos-alimentos-disminuir-los-sintomas-de-la-artritis-y-mejorar-la-salud-de-las-articulaciones

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26753207