Hay ocasiones en las que pueda que nos sintamos mal y no sepamos identificar por qué es así. Quizás podamos pensar que nada ha cambiado con respecto a hace tan solo unas semanas, cuando tu situación laboral y personal era la misma, o muy parecida, a la actual. 

Puede que, sin saberlo, tus hábitos te hayan llevado hasta una situación en la que se ha producido una excesiva acumulación de toxinas en tu organismo. Quizás una alimentación inadecuada, un exceso de estrés o un abuso de sustancias nocivas te hayan llevado a este punto.

¿Qué son las toxinas?

Las toxinas son, esencialmente, unas sustancias que se encuentran en la naturaleza y que resultan perjudiciales para la salud de las personas. En general, estas sustancias son creadas por plantas o animales y su consumo o desarrollo tiene efectos tóxicos para el ser humano. Sin embargo, la mayoría de toxinas que nos afectan negativamente provienen de algunos microorganismos, como en el caso de las bacterias¹.

Nuestro cuerpo trata con las toxinas a diario, pues se encuentran en el ambiente y llegan a nuestro interior a través de aire, piel y alimentación. Para ello, determinados órganos como el hígado, los riñones o los pulmones, llevan a cabo funciones que permiten eliminarlas de manera natural. En muchas ocasiones el problema viene por situaciones relacionadas con hábitos de vida poco saludables, una mala alimentación o el consumo de determinadas sustancias perjudiciales².

Dieta para eliminar las toxinas

Como hemos visto, la alimentación tiene un peso importante en la acumulación o eliminación de toxinas de nuestro organismo. Por esa razón es importante conocer algunas claves para una dieta que nos ayude a deshacernos de esas toxinas.

En este sentido, es recomendable establecer una presencia elevada de frutas, sobre todo algunas como la papaya o el aguacate, y verduras, especialmente vegetales de hoja verde (como las espinacas o las alcachofas) dentro del plan de la dieta. Estos destacan por su aporte de vitaminas B1, B6 y de ácido fólico, que contribuyen a que el hígado pueda mantener un funcionamiento normal.

En general, poder contar con alimentos que sean saludables y que proporcionen un aporte de antioxidantes en grandes cantidades será positivo de cara a mejorar en la depuración de las toxinas. Destaca en este sentido el glutatión, un antioxidante esencial se encuentra en el ajo, la cebolla, el brócoli o los espárragos y que protege a las células del hígado ante los posibles efectos negativos de algunas sustancias como los fármacos o el alcohol.

Igualmente ocurre con aquellos que contienen fibra y con los que presentan texturas líquidas y cremosas. En el caso de los primeros, ayudarán a llegar antes a la sensación de estar lleno y, en el de los segundos, se favorecerá una digestión ligera y una absorción fácil de los nutrientes. 

A la hora de cocinar, lo más recomendable es utilizar aceite de oliva y algunas especias como el comino, la canela o la cúrcuma. 

Por el contrario, todos aquellos alimentos que hayan pasado por un proceso industrial en el que han sufrido un añadido de azúcares, grasas o químicos de distinto tipo (desde conservantes a aditivos o colorantes, todos en exceso pueden acabar resultando perjudiciales) deben ser reducidos, y en la medida de lo posible: evitados; si el objetivo es eliminar toxinas.

Esto incluye multitud de alimentos que están presentes en nuestro día a día: bollería industrial, bebidas carbonatadas y otros refrescos, postres dulces, alimentos procesados, determinados embutidos y lácteos muy procesados o con exceso de conservantes o colorantes…, productos azucarados, alimentos precocinados y congelados… Lo ideal es consumir alimentos lo menos procesados posible. Especialmente importante es cuidar el consumo de grasas trans y grasas saturadas que repercuten negativamente sobre el peso y la salud general.

La lista es muy larga y podría extenderse más, sobre todo si tenemos en cuenta que  también es recomendable reducir aquellos alimentos que han sido preparados con harinas refinadas, lo cual incluye distintos tipos de pan, la pasta o en arroz. Preferentemente sustituyéndolos por opciones integrales.

Para reducir todos estos alimentos “prohibidos”, puedes recurrir a otras opciones sustitutivas, como la leche vegetal de distintos tipos, el arroz integral, aumentar el consumo de pescado azul, cuyo contenido de omega 3 proporciona beneficios extra. También será esencial el consumo abundante de líquidos, incluyendo aquellos tés con propiedades potencialmente depurativas.

Otros consejos para eliminar toxinas

Aunque lo más importante es revisar la dieta y establecer unas pautas alimenticias más saludables como las que señalábamos en el apartado anterior, los cambios no deben limitarse únicamente a cuestiones nutritivas. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen que iniciar una transformación de sus viejos hábitos para salir de la rutina y de la ansiedad que esta provoca en nosotros, aunque muchas veces no seamos capaces de darnos cuenta.

Además, no solo es importante la dieta en sí, sino el tiempo que todos estos cambios deben durar y mantenerse de manera estricta para que sea efectivo y sano. Un especialista será el que mejor pueda aconsejar en este sentido, pues cada caso será totalmente diferente y atenderá a la situación personal de cada uno. 

Cabe destacar en cualquier caso que cuando termine la dieta, y el tiempo de cumplimiento estricto de todas estas cuestiones, tampoco se debe volver a las costumbres anteriores. Quizás la situación no tenga que ser tan severa y restrictiva como antes, pero debe mantenerse una dieta adecuada en base a las premisas que vimos anteriormente. Si no lo hacemos de esta manera, lo más seguro es que todo lo que hayamos mejorado durante la etapa de eliminación de toxinas vuelva al estado inicial, suponiendo la necesidad de volver a empezar todo el proceso.

Por último, es recomendable que uno de los cambios de hábitos incluya el ejercicio físico. Puede basarse en deporte ligero con actividades sencillas como salir a caminar, ir a nadar tranquilamente a una piscina o hacer algo de bicicleta. En líneas generales, si uno no suele hacer deporte, estas son algunas de las mejores opciones, aunque también puede ser bueno practicar alguna disciplina deportiva con amigos. Así será más llevadero y ayudará a pasar un buen rato a la vez que hacemos algo positivo para nuestra salud.

Vitanatur Depur & Detox

Existen complementos alimenticios como Vitanatur Depur & Detox que pueden ayudarnos en estos procesos. Gracias a su formulación a base de ingredientes activos, actúa específicamente para ayudar al cuerpo a eliminar toxinas. Está formulado con la combinación de más de 7 ingredientes de origen natural como el extracto de brócoli, alcachofa, bardana e hibisco y la composición de Vitamina C y B6, entre otros ingredientes, que ayudan a eliminar toxinas y detoxificar el organismo, además de poseer cualidades para la acción antioxidante*. 

*La alcachofa ayuda al proceso de detoxificación del organismo. La vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo

¹ https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002331.htm

² https://institutodyn.com/dieta-desintoxicante/