Dentro de cada ser humano viven miles de microorganismos diferentes que funcionan en simbiosis con el cuerpo que los hospeda, dando lugar a la flora intestinal, ayudando en determinadas funciones vitales, en función de su localización. Los conocemos como microorganismos beneficiosos y, al contrario que otros microbios como los virus, las bacterias o los hongos, estos protegen el cuerpo en el que viven a cambio del alimento que necesitan para prosperar.

De esta manera, no solo podemos afirmar que estos microorganismos no son perjudiciales ni peligrosos para nuestra salud, sino que debemos destacar que es su ausencia la que puede suponer problema¹.

Bajo el nombre microbiota intestinal o flora intestinal hacemos referencia, por lo tanto, a todas las bacterias y otros microorganismos que habitan concretamente en nuestro tracto intestinal, donde cumplen funciones vitales para mantener nuestra salud en el mejor estado posible².

Esta relación de dependencia, que en algunos animales es absolutamente esencial para su supervivencia, no lo es tanto en el ser humano. Pero, a pesar de ello, sigue teniendo una importancia fundamental.

Por un lado, estos microorganismos colaboran con los procesos de absorción de nutrientes, creando un complejo ecosistema propio que se autorregula para mantener el equilibrio. Por otra parte, son imprescindibles de cara al procesamiento de algunas vitaminas como la K y algunas del grupo B. Además, cumplen una función importante colaborando con el sistema inmunológico del cuerpo humano.

Factores de los que depende la flora intestinal

Hasta hace poco tiempo se pensaba que los seres humanos, al nacer, carecíamos de flora intestinal. En los últimos años, sin embargo, se ha venido demostrando una incongruencia científica en esta afirmación. A día de hoy, sabemos que ya disponemos de algunas bacterias incluso en el momento del nacimiento y que, de hecho, las circunstancias que rodean a este hecho van a ser clave.

Pero, en cualquier caso, esta flora se va desarrollando con el paso del tiempo mediante la acción de múltiples elementos que vamos a analizar como causas.

Debemos hablar, si analizamos los diversos factores que modifican la composición de nuestra flora intestinal. Por un lado, debemos hablar del proceso de formación, para lo que las condiciones de nacimiento y primeros meses tienen mucho que ver³:

  • Tipo de parto: Existen estudios que demuestran una correlación entre los nacimientos por cesárea y una aparición más tardía de determinadas bacterias (Bacteroidetes, Bif¡dobacterias y E coli).
  • Prematurez: Los nacidos en partos prematuros tienden a mostrar una flora intestinal con mayor porcentaje de Clostridium difficile.
  • Tipo de alimentación: existen diferencias desde la primera alimentación, ya que la flora puede variar si ha habido o no lactancia materna. A posteriori, la composición de la flora, cambia también con la introducción de los alimentos sólidos. Una dieta más basada en la ingesta de fibra soluble y fructosa (oligosacáridos) propiciará una mejor colonización de Bífidobacterias en la flora intestinal.
  • Condiciones de higiene: Unas condiciones de higiene deficientes parecen desembocar en la aparición temprana de Enterobacterias, cuyo exceso puede dar lugar a problemas de salud. Aunque también hay estudios que hablan de los efectos negativos de un exceso de limpieza- asepticidad.
  • Unidad de recién nacidos: Si se requiere de algún tratamiento con antibióticos, la exposición a estos puede causar alteraciones en la composición normal de la flora intestinal, que puede durar periodos diferentes según la duración y las repeticiones del tratamiento.

En la vida adulta, la composición y desarrollo de la flora se verán afectados por otra serie de factores diferentes. En este caso, debemos distinguir prestar especial atención a los factores extrínsecos. Estos están relacionados con los hábitos de cada persona. La flora intestinal evolucionará a lo largo del tiempo atendiendo a cuestiones como el estrés, el consumo de antibióticos o la dieta⁴.

Funciones de la flora intestinal

Hay numerosas razones por las que deberíamos proteger nuestro sistema digestivo y mejorar el estado de nuestra flora intestinal²,³,⁵,⁶:

  • Los microorganismos ayudan a digerir alimentos y sustancias que nuestro cuerpo no sería capaz de procesar por sí solo. Su presencia ayuda a que los procesos digestivos se puedan desarrollar con normalidad.
  • Un intestino poco saludable puede dar lugar a otro tipo de complicaciones: los pacientes con dolencias como la colitis ulcerosa o el cáncer de colon suelen contar con una flora intestinal dañada.
  • Contribuyen a la producción de vitaminas de los grupos B y K.
  • Ejercen de barrera protectora ayudando así al sistema digestivo a mantener el estado de la mucosa intestinal y luchando contra agresiones de otros microorganismos patógenos.

¿Cómo mejorar el estado de la flora intestinal?

Hay una amplia gama de alimentos que ayudan a cuidar y mantener nuestra flora intestinal gracias a la presencia de probióticos (link post probióticos), microorganismos vivos que pueden encontrarse en algunos productos lácteos como el kéfir y en los fermentados de origen vegetal⁶. Así como los prebióticos como los fructooligosacáridos o la inulina, presentes en alimentos como la cebolla.

Además de mediante el consumo de determinados alimentos, se puede recuperar y mantener la flora intestinal y los organismos que la componen mediante la ingesta de complementos alimenticios que incluyen probióticos y otras sustancias saludables para nuestro sistema digestivo en su composición.

Vitanatur Symbiotics G

Vitanatur Symbiotics G es un complemento alimenticio que cuenta con una fórmula innovadora que no solo aporta probióticos (10 cepas bacterianas), sino también prebióticos y vitaminas del grupo B*.

* Los probióticos llegan al intestino acompañados de aquellas sustancias que ayudan a su  mantenimiento normal. La vitamina B2 contribuye al mantenimiento de las mucosas en condiciones normales.

¹ https://alkemi.es/blog/microorganismos-beneficiosos-ser-humano/

² Información sobre la Microbiota Intestinal, Gut Microbiota for Health, 2019

³ Duque, M. G., & Acero, F. (2011). Composición y funciones de la flora bacteriana intestinal. Revista Repertorio de Medicina y Cirugía, 20(2), 74-82.

http://scielo.isciii.es/pdf/nh/v22s2/fisiologia2.pdf

Razones para tener en cuenta la flora intestinal, Sam Baker, 2019

Estas son las razones por las que es importante que cuides tu flora intestinal (y los alimentos que te ayudan a conseguirlo), Gabriela Gottau, 2019