Seguro que en alguna ocasión has llegado a escuchar aquello de que “solo utilizamos el 10% de nuestra capacidad cerebral”, o afirmaciones semejantes. Es un hecho que en los últimos años la conversación en torno a la temática del rendimiento intelectual, así como de la maximización del uso de una mayor capacidad cerebral, ha alcanzado cotas altas de participación en la sociedad. 

En realidad, no es de extrañar. Hay que tener en cuenta el momento en el que vivimos. Nos encontramos en plena sociedad del conocimiento, donde los inputs de información que recibimos son constantes. Además, la cantidad de estímulos se hace inabarcable, cada vez más pendientes de más emisores desde más canales. Por ello, la pretensión y la necesidad de mejorar el rendimiento intelectual parece más que razonable. 

Rendimiento Intelectual

Se hace esencial, por lo tanto, mantener una alta capacidad de concentración, tener la memoria en su punto óptimo de rendimiento y potenciar la habilidad de procesamiento, discernimiento y razonamiento. Todo ello debe estar siempre en las mejores condiciones posibles para afrontar el día a día.

En definitiva, podemos aseverar que es necesario potenciar nuestro rendimiento intelectual en la medida de lo posible. Para lograrlo, estos son algunos métodos que pueden ayudarte.

Juegos

Dedicar parte del tiempo libre a ciertas clases de juegos puede ayudarnos a mejorar nuestra capacidad de concentración, así como la duración de la misma. Los juegos ponen nuestra mente a funcionar en busca de la mejor estrategia posible para lograr el objetivo del mismo y, si es posible, hacerlo antes que el adversario.

Algunas investigaciones¹ hechas sobre la práctica habitual del ajedrez muestra notables mejoras en la capacidad para mantener el foco de atención y hacerlo durante más tiempo en una actividad concreta. De igual manera, se prueba una mejora en la capacidad de toma de decisiones de la muestra utilizada para el estudio. 

Garabatear

En contra de lo que pudiera parecer, esas pequeñas “distracciones” que muchas personas acostumbran a hacer mientras reciben información no solo no distraen, sino que ayudan a retener los conceptos clave. Podrían ayudar, de esta manera, a mejorar nuestro rendimiento intelectual.

Estudios ya publicados en revistas como Applied Cognitive Psychology² prueban que aquellas personas que llevan a cabo conductas como garabatear, dibujar, juguetear con un bolígrafo entre los dedos u ordenar papeles durante una reunión, clase o conferencia pueden recordar mejor los datos más importantes de las mismas.

Las razones están relacionadas con los recursos de la mente que se utilizan en cada proceso cognitivo. En este sentido, lo más importante es que estas actividades mantienen al cerebro lejos de la distracción total: de “soñar despierto”. Obligan a quien las realiza a utilizar la energía suficiente como para mantener la mente alerta.

Anotaciones en papel

En la misma clase de contextos que podíamos ver en el apartado anterior (conferencias, reuniones, etc.), las nuevas tecnologías pueden estar convirtiéndose en un enemigo poderoso para nuestra capacidad de atención. 

Ya existen estudios³ que muestran una diferencia notable en la retención de conceptos anotados mediante un medio digital (portátil, smartphone, tablet…) frente al recuerdo de los mismos cuando han sido recogidos de manera tradicional: con bolígrafo y sobre papel. 

Estas consecuencias están probadas tanto para el corto plazo como para el largo plazo y son bastante significativas. Teclear pone en funcionamiento menos procesos cognitivos que la escritura manual, la cual se muestra como una manera esencial de ayudar a retener, procesar y entender la información

Mascar chicle

A pesar de lo que se pensaba tradicionalmente, puede que mascar chicle ayude a mejorar nuestro rendimiento intelectual. Un estudio publicado en la revista British Journal of Psychology demuestra que esta actividad aumenta la oxigenación de las regiones del cerebro dedicadas al ejercicio de la memoria a corto plazo. 

De esta manera, mascar chicle ayudaría a mantener un estado de alerta y mejorar la capacidad de interpretación de la información recibida. 

Nutrición

De cara al rendimiento intelectual durante cualquier momento de nuestra vida, una de las cuestiones más importantes que se deben tener en cuenta es la calidad de la nutrición.

Aunque es especialmente relevante durante los primeros años de vida, una mala nutrición puede afectar a nuestra capacidad cerebral durante cualquier momento de la vida. Puede, de hecho, llegar a traducirse en problemas graves de salud mental o en situaciones crónicas

En este sentido, podemos estar hablando de situaciones derivadas de errores en una dieta global, pero también de la carencia de determinados nutrientes. Estas deficiencias tienen efectos negativos, no solo sobre la capacidad y el rendimiento intelectual, sino sobre la estructura cerebral. Por eso es tan importante mantener un correcto balance nutricional.

Debemos, por lo tanto, garantizar una correcta plasticidad neuronal. Esta supone la base de nuestro rendimiento intelectual e interviene en procesos como el aprendizaje o la memoria. Para mantener y optimizar estos procesos, en nuestra dieta debemos asegurar:

  • Una correcta aportación de micronutrientes, en forma de vitaminas y minerales.
  • La presencia de macronutrientes, con especial relevancia del omega 3, en la dieta.

Para lograrlo, debemos seguir una dieta adecuada y equilibrada, y en casos que sea necesario un complemento: podemos recurrir a algunos complementos alimenticios, como Vitanatur Intelect o Vitanatur Energy +.

Vitanatur Intelect es un complemento alimenticio compuesto por ingredientes como vitaminas B3, B6, B12 y C, OMEGA 3 (DHA), fosfatidilserina y Ginkgo biloba. El DHA contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro. El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 250 mg de DHA. El Ginkgo biloba L. ayuda a mantener la memoria con el paso de los años y a potenciar el rendimiento cognitivo. La vitamina B5 contribuye al rendimiento intelectual normal. Las vitaminas C, E y el selenio contribuyen a proteger las células frente al daño oxidativo.

Vital Energy + tiene como principal ingrediente el magnesio, que ayuda a disminuir la fatiga, contribuye al funcionamiento normal de músculos y sistema nervioso y ayuda a un metabolismo energético normal. También cuenta con ashwagandha, que favorece el máximo rendimiento mental en momentos de estrés y alta exigencia. La presencia de Vitamina B5 también es importante y contribuye a lograr mantener un rendimiento intelectual normal. 

El uso de estos complementos está indicado para periodos de 2 a 3 meses, en el primer caso, y hasta 4 meses, en el segundo. 

¹ ElDaou, B. M. N., & El-Shamieh, S. I. (2015). The effect of playing chess on the concentration of ADHD students in the 2nd cycle. Procedia-Social and Behavioral Sciences, 192, 638-643. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S187704281503582X

² http://content.time.com/time/health/article/0,8599,1882127,00.html (Revista Time)

³ https://www.psychologicalscience.org/news/were-only-human/ink-on-paper-some-notes-on-note-taking.html

⁴ Johnson, A. J., & Miles, C. (2008). Chewing gum and context‐dependent memory: The independent roles of chewing gum and mint flavour. British Journal of Psychology, 99(2), 293-306.

⁵ Piñeiro, R. (2010). Nutrición y rendimiento escolar. In Conferencia del I Congreso Mundial de Neuroeducación, Cerebro y Aprendizaje (pp. 5-10).